El 19 de octubre, como viene ocurriendo desde finales del siglo XIX cada tercer domingo de dicho mes, celebramos nuestra Romería de Valme.
Como asociación dedicada al patrimonio, queremos daros unas pequeñas pinceladas de la importancia histórica y cultural de esta fiesta, declarada de Interés Turístico Nacional en 1976.
La romería es en honor de la Virgen de Valme, imagen gótica del siglo XIII, de antigua devoción en Dos Hermanas, reconocida como Protectora de la ciudad. Según la tradición es una de las imágenes que acompañaban a Fernando III durante la conquista de Sevilla. En un momento de especial dificultad acudió a ella con la invocación “¡Váleme Señora!”. Terminada la campaña la depositó en una pequeña ermita. Aunque reconstruida en varias ocasiones, ampliada y restaurada varias veces, la ermita de Cuarto se encuentra en el mismo lugar de su creación por el rey santo.
Las carretas, más pequeñas y galeras, de mayor tamaño, adornadas con flores rizadas son una de las características que definen nuestra romería y que la diferencian de otras. Este tipo de exorno se empieza a usar en 1922, primero en la carreta de la Virgen, y poco a poco en las demás. Fue Diego Justiniano Lamadrid quien, con la inestimable ayuda de Elena Molina de la Muela, camarera de la Virgen, introdujo el cambio. Además de la vistosidad y el colorido que esta decoración da a la fiesta más conocida de nuestra ciudad, la elaboración de estas flores es, durante meses, un incentivo para reuniones familiares y de amigas/os.
Quien desee ampliar información, existen numerosas publicaciones tanto físicas como en internet sobre la imagen, la ermita, la romería, las vivencias de los nazarenos y nazarenas al respecto, las características de las carretas… Muy interesante en este sentido es la revista que cada año publica la Hermandad de Valme en fechas previas a la celebración de la romería.

